Paraíso al día
En la mañana funcionan
las máquinas y los lirios suavemente;
los números me suenan
como si nadie los hubiera usado antes.
(Pero aquella golondrina
loca en un aire cuajado de inventos y teorías...
Pero aquella golondrina
que han herido unas aristas de luz definitiva...)
Nunca estuvimos más solos;
nunca más limpios de engaños.
Nos miramos a los ojos
y allí el mundo es pequeñito,
preciso, neto, brillante,
tan anterior al pasado
que no comprendemos nada.
las máquinas y los lirios suavemente;
los números me suenan
como si nadie los hubiera usado antes.
(Pero aquella golondrina
loca en un aire cuajado de inventos y teorías...
Pero aquella golondrina
que han herido unas aristas de luz definitiva...)
Nunca estuvimos más solos;
nunca más limpios de engaños.
Nos miramos a los ojos
y allí el mundo es pequeñito,
preciso, neto, brillante,
tan anterior al pasado
que no comprendemos nada.
En Los poemas de Juan de Leceta, Jaime Salinas Editor, Barcelona, 1961; Lumen, Barcelona, 1976, 1988
Envío de Jonio González.
Ref:
Gabriel Celaya
Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes
A Media Voz
RTVE (Video)
Gibralfaro
El País
Foto: Gabriel Celaya Alberto Schommer/Web Gabriel Celaya
(Fuente: Otra Iglesia Es Imposible)

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