Sigan burlándose, sigan, Voltaire, Rousseau;
sigan burlándose, sigan: ¡todo es en vano!
Arrojan arena contra el viento
y el viento lo devuelve de nuevo.
Y cada grano de arena se convierte en Gema,
donde resplandece el rayo divino;
al ser devueltas, ciegan al ojo burlón
sin dejar de brillar en los caminos de Israel.
Los átomos de Demócrito
y las partículas de luz de Newton
son arena sobre la orilla del Mar Rojo,
donde las carpas de Israel resplandecen luminosas.
(Fuente: Buenos Aires poetry)
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