HOMENAJE A DORREGO
¿fue su tono bromista, el desenfado?
la insubordinación del hombre libre que ha ganado jinetas en la guerra
batiendo al godo con coraje, espada en mano.
y no aguanta al burócrata apoltronado en el sillón
que manda a morir y bebe chocolate y come churros
y escatima las partidas de oro para la lucha, para los fusiles
para paliar el hambre del soldado.
¿fue su pelaje oscuro?
el mestizaje trazándole una raya
que lo separa de su amigo lavalle de ojos azules
que arden como una llamarada de futuro cuando ordena matarlo.
¿acaso se olvidó don juan lavalle de las corridas tras los españoles
de las chinas que amaron, de las batallas que ganaron juntos
a pura juventud a pura patria cuando la vida era el cuerpo cimbreante a grupa de un caballo?
¿o fue su ingenuidad?
cabalgó hacia la nostalgia de su breve pasado hacia el compinche hacia el mus y la guitarra
hacia la bandolera cruzada de relámpagos.
¿acaso no bastó el entendimiento que intentó lamadrid?
no sé…
lo único seguro es que lavalle a ese compadre que vino de civil
sonriente y desarmado mandó matarlo.
se olvidó de los chuchos compartidos del cigarro de chala
lanzó una llamarada de futuro desde el abismo de sus ojos claros y
dividió la patria para siempre.
¿cuántas balas le cosieron el cuerpo?
¿habrá gritado de dolor? ¿lo habrá insultado?
¿o habrá querido meter en el amigo la culpa de lo actuado?
¿qué desazón final le entró en los ojos
sobre los campos áridos?
él no se rebeló ni se redujo, aceptó su destino como un gaucho
sólo pidió una casaca militar porque quería morir como un soldado
y hoy la patria lo ignora
nunca fue recordado en las escuelas.
ni en el gobierno ni en los actos.
un monumento le rinde su homenaje allá en navarro
desde entonces estamos desolados con el proyecto de esos ojos claros
partidos en partidos y en alianzas, las familias partidas
los blancos y los negros, los cabecitas, los niños derrengados
en el gatillo fácil
buscando la identidad que nos hermane
empecinados en tener una patria dorreguiana
con justicia, alegría, pan caliente, dueños del territorio y soberanos
para que los huesos de manuel dorrego
soldado, amigo, más que prócer, hermano
descansen de una vez por su valor, su humor y su franqueza
en la inocencia que lo llevó a encontrarse
con un amigo que solo pretendía meterle bala
luego dejar el cuerpo ensangrentado y que los cuervos
hicieran su trabajo
BEATRIZ ELENA PUERTAS
2018
DNAD
En La criba verde (1983)
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