FRAGMENTO FINAL DE LA COLINA QUE ASCENDEMOSU UN POEMA INAUGURAL
Así pues, dejemos tras nosotros un país mejor
que el que heredamos.
Con cada aliento de nuestro golpeado
pecho broncíneo
transformaremos este mundo herido
en otro extraordinario.
¡Nos alzaremos desde las doradas colinas
del Oeste!
¡Nos alzaremos desde el Noreste azotado por
el viento, allí donde, por vez primera,
nuestros antepasados hicieron la revolución!
¡Nos alzaremos desde las ciudades bañadas
por lagos de los estados del Medio Oeste!
¡Nos alzaremos desde el agostado Sur!
Reconstruiremos, reconciliaremos
y recuperaremos,
en cada esquina conocida de nuestra nación,
en cada pliegue de nuestro país,
nuestro pueblo, diverso y responsable.
Emergeremos, lacerados y hermosos.
Cuando despunta el día, abandonamos la
sombra,
flamígeros, sin miedo.
El nuevo amanecer, libre al fin, florece,
pues siempre hay luz,
si tenemos valor para ver la luz,
si tenemos arrojo para ser luz.
En: La colina que ascendemos
Un poema inaugural
Lumen
(Fuente: Papeles de Pablo Müller)

No hay comentarios:
Publicar un comentario