Daphne Grieco (1995), ítalo-húngara, es investigadora de Paleografía Latina en la Scuola Superiore Meridionale de Nápoles, donde ejerce la docencia. Integrante de la redacción de Inverso – Giornale di poesia, sus versos han aparecido en diversas antologías y revistas. Publicó Amórgo (Bertoni, 2025).
[El hombre se aferra a la vida]
El hombre se aferra a la vida,
a la roca las cabras –
más cabras que hombres
a mi alrededor – no es
casual, pero esto
en la mueca del viejo, en la risa del kouros
el hombre, el pastor lo sabe:
por eso deja que las bestias
bajen
a pique por el acantilado.
[L’uomo si aggrappa alla vita]
L’uomo si aggrappa alla vita,
alla roccia le capre –
più capre che uomini vedo
qui intorno – non è certamente
un caso, ma questo
nel ghigno del vecchio nel riso del kouros
l’uomo il pastore lo sa:
per questo lascia le bestie
scendere
a rotta di collo dalla scogliera.
De Amórgo
[Bailamos en la terraza]
Bailamos en la terraza de noche,
del otro lado de la calle están
los verdes cementerios. Tenemos vino,
cerveza, y poetas saltimbanquis.
Morisquetas y pedorradas: eso
es lo que ofrecemos a los otros, aquellos muertos
de enfrente, que somos bastantes todavía
en la balsa expuesta al cemento de la
nada. Comemos higos verdes,
cantamos en las puertas de una nueva estación:
acá no se muere, ni se vive,
entre las chispas una danza, encendidos.
[Balliamo insieme sulle terrazze]
Balliamo insieme sulle terrazze
di notte, di là della strada sono
verdi i cimiteri. Abbiamo vino,
birra, e poeti saltimbanchi vivi.
Marameo e pernacchie: questo
offriamo a quegli altri, ai morti
di fronte, che siamo ancora in tanti
su questa zattera esposta al cemento
del nulla. Mangiamo dei fichi acerbi,
cantiamo alle porte della stagione:
qui non si muore, neanche si vive,
una danza tra le scintille, accesi.
De Gramo ai vivi (inédito)
[Llegó la hora]
Llegó la hora, el día cuyo rayo
se confunde con el trigo. Expuesta al viento,
yegua en la colina, serás una virgen
de oro junto al arcángel
Gabriel, mensajero de la vida.
Tenés la guadaña en la mano, repartís
muerte y harina. Sos el amor que abre
y sangra en cada herida,
tenés adentro tuyo el pan amasado con vino:
lo escupís, y ahí donde cae se nace
y se muere, das el pecho
hinchado, redondo de paz.
[Il tempo è arrivato]
Il tempo è arrivato, il giorno il cui raggio
si confonde col grano. Esposta al vento,
cavalla in collina, sarai madonna
d’oro con l’arcangelo accanto,
Gabrièl messaggero di vita.
Hai la falce in mano, distribuisci
morte e farina. Sei l’amore che apre
e sanguina a ogni ferita,
hai dentro il pane impastato col vino:
ne sputi e lì dove cade si nasce
e si muore, dispensi il seno
rigonfio, rotondo di pace.
De Gramo ai vivi (inédito)
Colaboración enviada por Mattia Tarantino | Traducción de Ignacio Oliden | Buenos Aires Poetry 2026

(Fuente: Buenos Aires Poetry)
¿De qué se trata?
¿De recordar el pasado, de incorporarlo,
de trascenderlo, de rechazarlo,
de sacárnoslo de encima como si fuera un enjambre de abejas?
Dime,
¿qué más se puede hacer con esos recuerdos
que queman como brasas encendidas?,
¿qué se debe hacer con lo que mortifica o tañe en la memoria?
La infancia, lo sabes bien,
puede ser patria o lastre, según te haya ido…
Así que, piénsalo bien antes de responderme…
¿Cómo tienes los nudillos?
¿te duele aún la cabeza?
¿sigues con el sueño recurrente del laberinto?
¿qué tal respiras?
¿dejaron algo vivo en ti?
¿Qué es lo que se extiende a tu alrededor?
¿Un patio de escuela?
¿un aula asfixiante?
¿un camino de silencios y puertas cerradas?
¿una panadería de dulces confitados?
¿una sala de lectura llena de pájaros…?
Mete la mano en mi costado para que puedas creerme…
“Preguntar no es el modo de conversación entre caballeros”
Samuel Johnson
Eso de que existan
razones privadas o privativas
o que requieran privacidad,
en el fondo, supones una justificación
del sistema de injusticias establecidas
desde que alguien en el neolítico levantó una valla
para que no se escapasen sus cabras.
Una perpetuación de las diferencias
entre los que poseen cabras y cobertizos,
los que cuidan conejos, los que crían gallinas,
los que venden pescado,
los que tallan los arados y las espadas en la forja,
los que trabajan la gleba…
El capitalismo,
el liberalismo,
el neoliberalismo
y el imperialismo mercantilista
justifican la no respuesta a todos los por qués entre caballeros:
Si doy de comer a los empobrecidos, me llaman santo.
Si pregunto por qué tienen hambre, dicen que soy un comunista…
decía Dom Helder Cámara, Obispo de Brasil.
Las cosas sieguen estando muy claras
a ambos lados de la barricada…
Iosu Moracho. La nebulosa del cangrejo. Ed. 4 de agosto, 2024
(Fuente: Voces del extremo)
El alazán de la sangre salta, el alazán, lázaro, se lanza. Mi alazán se lanza, mírale la panza, lázaro, la panza, mi alazán sin ojos se lanza, desde una lonja vieja y arrugada, desde una lonja longeva y dorada, desde una giba, mi alazán sin ojos me aviva, mi alazán sin ojos se lanza, desde mi propia panza: mi alazán con alas de ánsar. * Para un caballo sin ojos todo es paisaje. Muy adentro todo es paisaje. Muy adentro todo es fondo. No hay finales, ni quiebres. Hay, sí, un fin rotundo. Como un tumbo. Hay una rotura de mundo. Como un solo quiebre. Hay la quebrada, desde donde mi caballo se lanza. Mi caballo sin ojos. Mi alazán con alas de ánsar. * Para el caballo que se lance desde un desfiladero para el que se lance primero hay un piso suave. Para un caballo-ave hay lo verdadero. Para el caballo que llegue primero. * Desde un desfiladero, a quien llegue primero, desde un lugar inventado o verdadero, mi caballo se lanza, lázaro, mi caballo sin ojos se lanza, un hoyo negro en su panza: otro desfiladero, para quien llegue primero. Uno más hondo, para quien llegue del fondo hasta el fondo, de su panza sin fondo, para quien llegue primero hay una caída más grande, hay lo verdadero. La panza, lázaro, mírale la panza, métete en ella: avanza, retrocede, avanza, ¡la panza, lázaro, la panza! Ábrela con una lanza antes que reviente, métete en su vientre, métete adentro, en el fondo sin fondo de su vientre sin vientre, ábrele la panza, con un cuchillo o tenedor, la panza, lázaro, métete en ella o saca de ahí todo el paisaje. * Está el límite, al final del fondo al fondo sin fondo del sentido. El fondo. El no-límite: el límite contenido en el fondo, en el fondo sin fondo del sentido, en el fondo sin fondo contenido. En el fondo, fondo y fin son, en el fondo sin fondo, contenido. * Mira cómo corre, cómo ha corrido, mi caballo, mi Cristo Equino, mira cómo va por el camino: sin camino, míralo cómo se ve volando, cómo se va volando. Míralo cómo se va cayendo, se ve cayendo. Mira con qué fe se lanza, mira como le brilla la panza, mira como desde abajo parece un pedazo, nada más un pedazo, un brazo, una mano abierta, cayendo. Mira cómo tapa el sol y es una pierna, cayendo, un dedo, mira cómo tapa el sol su pelo, mira cómo sigue galopando al vuelo. * Ya en el aire, mi caballo relincha, todavía relincha, mi caballo, cayendo y todo, todavía relincha, todavía repara, todavía se para, todavía se queja, todavía se le hincha. Y cae enseñando los dientes, feliz y libre, mostrando el delantal o diente, enseñando, sí, la dentadura, cae, a una estancia insegura, mostrando el premolar, mi caballo que no sebe volar, mi caballo-gallina, cae enseñando los dientes, enseñando la encía, mostrando las caries: la carencia. * Para un caballo sin ojos el paisaje es infinito. Repito: Para un caballo sin ojos, lázaro, no hay límites. No lo imites. Baste, lázaro, con mirar en el fondo de sus ojos sin fondo. * Imagina, lázaro, una cuadrilla de caballos, en el aire, suspendidos. Imagínalos tendidos. En vilo. Como gotas galopando, sin caer. Imagina cómo se han de ver esos caballos esparcidos. Imagina cómo se han de ver llover. * Qué fiesta cuando mi caballo se acabe de caer qué fiesta cuando reviente cuando termine en su propio vientre de llover qué fiesta cuando mi caballo termine de caer cuando reviente desde su propio vientre cuando se aviente desde su propio vientre qué fiesta cuando mi caballo se acabe de caer cuando reviente y queden esparcidos en las piedras los pedazos.
(Fuente: Ezequiel Zaidenwerg Dib)