A MERCED DEL VIENTO
No me gusta la arena,
no tiene voluntad.
Como todos los abúlicos,
Como todos los abúlicos,
dispuesta a la anarquía:
los pueblos de pescadores que sepultó la arena,
obra suya son, su imperio.
Y sin embargo este sepultador de pueblos,
este anarquista,
es el siervo más dócil del viento.
Por eso me gusta contemplar a solas
el lento viajar de las dunas a la orilla del mar.
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en "Voces en el silencio. Poesía lituana contemporánea", Los Libros de la Frontera, Barcelona, 1991. Edición y traducción, Biruté Ciplijauskaité.
(Fuente: Jonio González)
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