Los aviones de la FACH
pintan el cielo
con sus acrobacias
y rizos de humo,
azules, blancos y rojos.
se aparejan, separan,
se entrecruzan,
se vienen a pique,
rasan el mar,
ascienden al espacio venturoso.
Y desde Valparaíso,
desde el sur,
una humareda muy grande
cubre la playa y los balnearios,
una sofocante bandera
que pronto oculta la ciudad
y pone en fuga a los aéreos agasajos.
Y allá,
sobre los cerros sin aire,
el incendio y su potestad.
Una quemazón de casas y barracas,
de ranchos y miserias,
de árboles y migrañas.
Y hay gente que grita, que llora,
desesperada, llagada, loca,
alguien cuenta heridos y muertos,
una mujer manotea a un niño,
un anciano pone a salvo
un canario en una jaula,
aquél se paraliza,
mientras los bomberos hacen lo que pueden
y la poesía
mira el norte despejado.
- Inédito -
No hay comentarios:
Publicar un comentario