Las formas del amor
Toda la noche adentro
del auto estacionado
en el medio del campo
hace ya tanto tiempo
vimos ante nosotros,
cuando salió la luna,
un lago. Yo me acuerdo
que salimos los dos
juntos en ese auto viejo.
Me acuerdo que estuvimos
parados, vos y yo,
ahí en el pasto blanco.
Que volvimos los dos,
a tientas, cuesta abajo,
bañados por el brillo
increíble de la luz,
preguntándonos si eso que veíamos
era un lago o la niebla,
y mientras la cabeza nos zumbaba
bajo el cielo estrellado,
fuimos hacia el lugar
en donde nos habríamos mojado
las puntas de los pies
si hubiera sido agua.
Versión de Ezequiel Zaidenwerg
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