domingo, 5 de febrero de 2023

Linda Pastan (1932-2023)

 

LA OBLIGACIÓN DE SER FELIZ
 

Es más onerosa
que los ritos de la belleza
o las tareas domésticas, más agotadora que el amor.
Pero tú esperas esto de mí como si fuese lo más normal,
del modo en que esperas que salga
el sol, no a pesar de la lluvia
o las nubes sino a causa de ellas.
Y por eso
sonrío, como si mi propia fidelidad
a la tristeza fuese un vicio oculto—
esa mueca de tensión en mi boca,
mi vieja sospecha de que salud
y amor son tan breves e irrelevantes
como una carcajada en la cálida oscuridad
estrangulada al amanecer.
Felicidad. Trato de cargarla
de nuevo en mis estrechos hombros—
una mochila llena de monedas de oro.
Voy dando traspiés alrededor de la casa,
tropiezo con las cosas.
Sólo Midas
lo entendería.
 
 
______________
trad. de Jonio González en "Esperando mi vida", Ediciones Igitur, Castellón de la Plana, 2021. Selección y traducciones, Rosa Lentini y Jonio González. 
 

"...Pero acaso su mayor logro resida en su capacidad de visionar a partir de la contemplación o del recuerdo, esto es, de entrever, a través de esa cotidianidad y mediante una serenidad atenta, exenta de todo elemento trágico, aunque sí grave, ese otro lado u otro mundo que resulta de darle la vuelta a lo que parecía más inocente, una obertura musical o una clase de ética, por poner sólo algunos ejemplos. Esta cualidad visionaria de Pastan es lo que proporciona a su poesía un peso inusual consecuencia no ya tan sólo de una genuina intuición poética, sino además de la permanente conciencia de una existencia fugaz. Una vida que se sabe “transcurriendo”. Diríamos pues que Pastan es maestra en
la llamada “imaginación visionaria”, esto es, en la capacidad para estar inmersa en lo incierto, en el misterio, en la duda, sin esa constante intromisión de los hechos o de la razón."
Rosa Lentini Chao, en el prólogo a "Esperando mi vida"
 
 
(Fuente: Jonio González)

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