sábado, 4 de diciembre de 2021

Sebatián Jaka (Buenos Aires)

 

 

Todo lo que baila


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Tu dios no ha muerto, no
Puede que el dios de todos
Pero el tuyo no
Él es todo lo que baila
Oye
No me contradigas
No es tan difícil lo que digo
Tampoco es algo que yo sepa del todo
Pero aquí los árboles
Se estiran en las noches de verano
Como si quisieran besar el cielo
Con la punta de las ramas.
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No puedo hablar mucho ahora
Estoy con la soga al cuello, como quien dice
O quizá sea un collar de flores, no lo sé
Es que ayer pasó una ex novia en bicicleta
Y me gritó: oye, Jaka, tu dios no ha muerto
Puede que el dios de todos
Pero el tuyo no
Y yo sólo atiné a estirar la mano
Con mi estúpida lata de cerveza
Como si brindara con ella por los buenos tiempos;
Ahora entiendo que los años que nos separan
Son como muebles arrumbados en un galpón viejo
Que nunca me decido del todo
A llevar a la casa de empeño.
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Puede que lo hayas perdido todo
O que nunca hayas tenido nada:
A fin de cuentas la vida es como la ruleta del casino
Uno juega y juega
Quizás tengas suerte en alguna que otra mano
Pero al final siempre gana la casa
Entonces sí, puede que estés muerto en vida
Con una sonrisa de sepulturero pintada en la cara
O esperando ese bondi que nunca pasa
Pero oye
Tu dios no ha muerto
Quizás el dios de todos
Pero el tuyo no
Él es todo lo que baila
Mira cómo se estiran los árboles, como queriendo besar el cielo
Con la punta de sus ramas
Así que estira tu mano y brinda con lo que tengas
Aunque sea veneno para ratas
O el wiski más barato del supermercado
Brinda porque a cada muerto le siguen tres vivos
Porque la vida es una casa de empeño
Porque el dios de todos ha muerto
Pero el tuyo no
Tu dios está naciendo
Y tiene tu cara
Y tiene la cara de todos
Y él es todo lo que baila.

 

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