En la feroz sequía
no caben
dudas níveas
y penitentes
cuyas voces
hicieron retemblar
el imperio persa.
¿Es la travesía
con flechas de fuego
e indescriptibles leguas
donde la sangre
anega los arenales,
la que ordena
las cosas según su parecer?
"Derecho de Aguas":
Canon de Riego,
provincia de San Juan, 1947.
Y semillas
que los gusanos de seda
no germinan
en el vino y el aceite.
Entusiasmo perimido.
¿Es la mano la que alimenta
al simio
o es el pie
del déspota
que reflexiona
argumentaciones
y consejos?
Nada se sabe.
Nada en la dichosa viveza
del agua muriente.
El río,
líquida atracción,
sediento capricho.
Surcos, melgas,
canales, hijuelas,
potreros y ramos,
en tiempo amurallado.
Y la momia
en ese aljibe
de sapos
cuerudos,
echando olor a podrido,
y la momia
en harapos y grises.
- Inédito-
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