Afincamiento.
.
Fui bienvenida aquí – al oro claro
de final del verano, de comienzos de otoño,
al águila del alba asoleándose en el árbol más alto,
a la montaña revelándose a sí misma sin nubes, a su nieve
teñida de damasco mientras miraba hacia el oeste,
tolerante en su perseverancia, con el sol incansable
saliendo y ocultándose por siempre.
Ahora se me ha dado
a probar el gris predicho para todos y cada uno,
un gris pesado y frío. Yo me había jactado de que no me importaría,
porque soy londinense. Y no me importará. Voy a atrincherarme
en mis días, ya que he venido aquí a vivir, no de visita.
El gris es el precio
de la vecindad con las águilas, del conocimiento
de la vasta presencia de una montaña, vista o no vista.
Versión: Isaías Garde
(Fuente: Basta de texto)
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