[Turingia, primera lección]
Lo que te dice Deleuze es que no escribas, ni siquiera eso, que no seas, es una trampa lo que te dice D., cubierta de nieve, un agujero negro tapado con un entramado de ramas y hojas secas que ahora aguanta el peso de la nieve, pero no el tuyo, estaba camuflada en la realidad, la poésie ne peut être camouflée, eso lo digo yo, no D., la poésie ne peut être camouflée par le langage, es lenguaje, imposible traducir vereda por senda, sendear hacia las zonas oscuras, Spaziergang, un palabro que indica una salida en el espacio, más abierta la vereda se convierte en senda, a campo abierto, después maleza, fusca, bosques abandonados, perplejidad,
Lo que te dice Deleuze es
estate atento,
se libra
de ti,
pisas la columna vertebral del cielo
y cruje,
atento a los hombres hormonados,
y a las hierbas negras de la deuda,
la arranco,
de sí misma se alimenta la tierra,
tú
de ti mismo.
el negro del impermeable atrae la luz,
el café se enfría, no puedes re-
mover la luz con la mano, ni
abrirla, ni respirarla,
la sombra si,
se arrastra,
de noche se eleva el cuerpo.
el sol
no echa humo,
la sombra si,
pero nada
se quema,
en el amor
las palabras se enfrían.
ese tiempo azul de frío en las casas,
de noche inversión térmica, como
del amor al odio se enfría el cuerpo, se invierten
los planos, cae hierba del cielo, la tierra
aún caliente, casi tibia apretando las raíces,
el sol en el lugar de estos días moviéndose
hacia el origen, pero no puedes señalar en el
cielo nada sin que se borre,
su duración está representada en estas
marcas en la tierra, la noche muere
siempre, de nuestras muertes azules
vive, y nunca nace,
es como las hierbas
que caen del cielo.
Lo que te dice D. es que el cielo de invierno
baja y sube, apenas nada en él, las imágenes
que te da, vértebras negras de un cuerpo de aire,
unas cintas tensas de cirros deshechos que no
servirían más que para vendar un brazo, sábanas
sucias, casi lo puedes mirar a través del sol, el mar
es lo mismo,
te acuestas con la cabeza hacia la tierra, el tiem-
po de la noche va como en un tac escaneándote
desde los pies, de día vuelve a pasar por ti, gra-
mas de vacío arredran y se agarran a cada una
de tus palabras, el que siega sabe que tendrán
más fuerza las raíces, el que calla procura que
no le salga pelo al sol, entra, no salgas, la luz
que sale de las cosas es la muerte, cuando entra
en la casa hace visible mis soles especulares y
sombríos en la noche, cielo lleno de soles, ca-
da vez más soles fríos y violentos en los que
se quema el cabello de los tiempos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario