domingo, 16 de agosto de 2020

María Teresa Andruetto (Córdoba, Argentina, 1954)





 
 
El olivo de La Perla

a Sandra Siviero

1.

21 imágenes de 4X5
en color azul de Prusia

durante ocho minutos abre
la artista su estenopo
para que el árbol se imprima
como bruma

en ocho minutos
suceden muchas cosas,
sale el sol, hay viento o
hay llovizna; alguien cruza
el campo y un fantasma
impregna la toma
con su sombra

por el antiguo
sistema de los chinos,
el instante deviene azul
de Prusia; después regresa
la fotógrafa al campo
de exterminio. Es
como una plegaria, dice,
vacío, pura angustia,
como si algo del lugar,
de su energía, pasara
al papel
y lo impregnara.

                      ocupada en la faena
                   podía olvidar un poco
                                dónde estaba





2.

revelado:


hay un testigo
                                     que nos diga        
                 dónde están los cuerpos,
                                              dónde

y un sistema
para que el olivo revele
su verdad de árbol

raíces, copa, frutos
tiene este olivo que camino
hacia el azul pasa por el verde,
se encuentra con su sombra
ahí en el Campo, junto a la sala
de torturas.






Por Victoria Palacios | 

El único testigo, un árbol, del horror del centro de detención, tortura y exterminio La Perla, nombre que reitera la violencia grabada en nuestro cuerpo social y en nuestra memoria. Con la destreza de una copista del renacimiento, María Teresa Andruetto*, se desplaza por el espacio inhabitable focalizando en impresiones íntimas, para interpelar el modo en que reconocemos la historia de lo ocurrido y la crudeza con la que ha ingresado en nuestro mundo privado. La metáfora cristalizada sobre el arte y la vida como puente y abismo estalla en su transparencia cromática, la acción de revelar, de mostrar y lo invisibilizado y olvidado, resaltan lo único e irrepetible del enunciado “dónde están los cuerpos, dónde”.


(Fuente: Agencia Paco Urondo)



No hay comentarios:

Publicar un comentario