Lo escrito se espelunca...
hablado, verdemar,
arde en las abras,
en los
nombres licuados
se disparan las marsopas,
en el eternizado No-doquier, aquí,
en la commemoración de las retronantes
campanas en - ¿dónde, en verdad?
¿Quién
resopla
en este
recinto de sombras,
quién
bajo él
riela de pronto, riela de pronto, riela de pronto?
en Cambio de aliento (1967), incluido en Obras completas (Editorial Trotta, Madrid, 2002, trad. de José Luis Reina Palazón).
(Fuente: Asamblea de palabras)
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