domingo, 16 de agosto de 2020

Clara Janés (Barcelona, España, 1940)



LAMENTO

 



Con circulares graznidos
quiebran los cuervos el espacio
mientras, en tierra,
el polluelo agoniza.

Y queda ya mansa el ala
sin que elevarla pueda
la nasa de las voces.

Tú has vencido la negrura
y tus manos depositan
el diminuto cuerpo
bajo la hojarasca.

Yo me quedo en la grieta
de la oscuridad,
cruzada por el filo del lamento
que escolta
la fuga de la vida
hacia su enigma.

Y persigue este luto
ese grito
que rasga las vestiduras del aire
y desciende.

Y que acogen los árboles
ensombrecidos.

[En Berlín, con Juana Vera.]





EL DON DE LA CONCIENCIA

 



Guardaba el árbol
su perfil intacto,
pero la fuente
se transformó en lúcido recinto
y descubrió del origen
el latido en plural extensión,
esbozo de un paisaje,
suavizadas las aguas en ondas
y las ondas en islas ansiando definirse.
¿Qué podía alcanzar
su intento tanteante?

Solo el adiós
conoce la quietud
y la verdad del des-hacerse…

Y aunque en el universo
la raíz quiere ser ancla,

la muerte impone
su confín
al estar nuestro.






              en Estructuras disipativas


               (Fuente: Papeles de Pablo Müller)

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