EL CAMINO
Todavía está oscuro.
Todavía no pasa
la gente. No se escucha
sino un rumor lejano,
de motor. Siento un coche
pero pronto se pierde
calle arriba. Según
los usos de esta ermita
leo en silencio. El mate
ya se lava. Vendrá
la mañana y no habré
sino avanzado un trecho
ínfimo en el camino:
laberinto y derrota.
TENGO UN CHANCHO QUE FUMA Y FUMA
Una etiqueta más,
que termino. La abollo
y enciendo el cigarrillo
más sabroso del mundo.
¡Callen, Evangelistas
de la salud; ignórenme
Longevistas! Fumando,
pienso en la más hermosa,
deliro con su ausencia.
CANCIÓN
Yo sé cómo es mi rostro
cuando escribo un poema.
Calla como no callan
los que niegan al ángel.
Yo soy como una ardilla
en un bosque nevado.
Una vaina me nutre
y doy saltos precisos.
Yo sé cómo es mi rostro:
se parece a ninguno.
**********
En BABÍA Y OTROS POEMAS (Barnacle, 2021) de Pablo Seguí.
(Fuente: Hablar de poesía)
No hay comentarios:
Publicar un comentario