sábado, 8 de agosto de 2020

Pablo Neruda (Chile)



A Julius Fučík

 
 
Por las calles de Praga en invierno, cada día,
pasé junto a los muros de la casa de piedra
en que fue torturado Julius Fučík.
La casa no dice nada, piedra color de invierno,
barras de hierro, ventanas sordas.
Pero cada día yo pasé por allí,
miré, toqué los muros, busqué el eco,
la palabra, la voz, la huella pura del héroe.
Y así salió su frente
una vez, y sus manos otra tarde,
y luego todo el hombre fue acompañándome,
fue acompañándome,
a través de la plaza Wenceslao, como un buen amigo,
por el viejo mercado de Havelská,
por el jardín de Strahov, desde donde
Praga se eleva como una rosa gris.
 
 
 
 
(Fuente: Editorial Cien flores)
 
 
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario