LA POESÍA ES UNA ESPECIE DE MENTIRA
La poesía es una especie de mentira
necesaria. En beneficio del poeta
o de la belleza. Pero también es cierto
que sólo así se puede decir la verdad.
Los que, admirablemente, se niegan
a tergiversar (porque no quieren incurrir
en pretensiones) se eximen incluso
de esta módica afirmación.
Degas decía que no pintaba
lo que veía, sino lo que
podía hacer que otros vieran
lo que él había visto.
PUEDE QUE NO HAYA QUE ABRIR A NADIE
Sabés que me tomo en serio a las ballenas.
Su andar enormes por esa oscuridad,
en silencio.
Es intolerable.
O a Crivelli, con sus frutas.
A los japoneses.
O a la carne blanca de los melones verdes,
siempre en la oscuridad.
Esa oscuridad sin abrir desde el principio.
El pequeño vacío del medio,
a oscuras.
Como las vírgenes.
El paisaje sin iluminar.
Iluminado por mí.
Iluminado como mis manos
en el cuarto oscuro
que cargan negativo en el carrete
en absoluta oscuridad.
La tarea difícil
y enseguida mis manos grandes y brillantes.
Vírgenes.
Ballenas.
Oscuridad y alabanzas.
Pero puede que no haya que abrir a nadie.
Los ciervos vuelven a sus comederos
en la temporada de súbito abierta.
Las chicas encuentran un segundo amor.
Sémele terminó incinerada
por mirar a la ballena
en el menor de sus esplendores.
La ruina de Atenas fue el excelente Sócrates.
Ahora enloqueciste
y yo salí corriendo.
No son sueños.
Es este amor por vos
que crece en mí
maligno.
Trad. Ezequiel Zaidenwerg
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