Niño portátil
.
En contracampo también,
ya no es un sueño,
.
las yeguas de la noche
comían hierba en mí.
.
...vigía y
todos como nadie saben
heliotropo de su sangre.
.
Huéspedes de una edad parecida a la infancia
pero que contiene todavía el habla
que desconocimos.
.
Y allí nos reúne el miedo a que la palabra sea
su implacable presencia de custodio
en la pesadilla.
.
Un caracol dormido
que hacia sí mismo sube,
.
y aunque se rebela como una baba plateada
y laberíntica,
otra voz lo lame.
.
¿Llueve?
El viento viene a barrer suavemente las cosas
(Fuente: Isaías Garde - Textos en transición)
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