DOS POEMAS
Yo decido
lo que hago con mis piernas.
Si quiero las cierro
clausuro la entrada.
El filo de mis piernas
cercena y me protege.
Las cierro
aún
cuando las haya abierto
hace un momento, apenas.
Las cierro aunque sea tarde,
las cierro porque quiero.
También decido abrirlas.
No me importan las normas,
los sacerdotes,
los protocolos.
No me importan
tus falsas intenciones
de salvar vidas
que nunca te importaron.
Eso que llamás decencia,
yo
lo llamo
hipocresía.
Si quiero las abro,
una puerta,
entrada y salida
de un deseo que es mío.
Yo decido.
Nadie puede controlar mi albedrío,
la potestad sobre mis piernas.
Nadie puede obligarme a abrirlas,
menos a cerrarlas.
Son mías.
Con mis piernas abrazo
atrapo
aprieto
anhelo
anzuelo.
Yo expulso
y yo invito.
Quién va a decirme a mí
qué hacer con mis piernas
con mi sexo
con mis ganas
con lo que se me cantan
las piernas
hacer.
GOTAS
No sé si llueve
o es el reloj
o si es lo mismo.
(Fuente: Tema: Poesía)
No hay comentarios:
Publicar un comentario