jueves, 8 de junio de 2023

Gabriel Arturo Castro Morales (Bogotá, Colombia, 1962)


edonspStor9c20ilff7h5h94fih81a491tll6 

POEMAS DE "PEQUEÑO MITO DEL BOSQUE". Cuadernos negros, 2012.



TORMENTA
 
Pastor extraviado entre toros y gacelas: el viento fuerte
trae a las amazonas atravesando un cielo rojo y un aguacero
de varas o bastones incendiados.
Guárdate, busca tu casa, súrcala de uvas blancas, perfume
de arrayán, pon frente a tu puerta una cabeza de asno y
la flor morada del pantano. Así podrás ahogar todos los
fuegos de la tormenta sin impedir la llegada a tu estancia
de las mujeres voladoras.
 
 
FATIGA
 
Alcahueta, vendedora de secretos: los animales hallarán
muy fácil tus ojos cansados dentro de la boca abierta del
molino, entre los estribos de un puente o invadiendo cada
espacio vacío de la escalera que lleva al centro de una
tormenta.
Señora, no olvides tus ojos de fatiga. Allí estarán alerta
la perdiz, el pavo y el buey, quienes harán una trinchera
redonda disponiendo de tus párpados lentos, pequeños
faroles y colores apagados.
 
 
AURORA
 
Si antes de la salida del sol adviertes la presencia
del lobo, velo tú primero, haz que pierda su fuerza,
todo empuje, la voz, su aullido y su lenguaje lleno
o sonoro. Oblígalo a inclinar o apartar la vista de ti,
y no permitas que te siga, pues el animal, es más
resistente a la fatiga y contemplaría antes que tú el
color rosa y claro de la aurora.
 
 
LLUVIA
 
Ayer la luna se volvió de color marrón, después de azul oscuro y de su trueno no cayeron las piedras de la lluvia, pero hoy tenemos deseo y temor de tempestad, de relámpagos tempranos, queremos la violencia del diluvio.
El aguaviento se esconde cerca del bosque. Iremos más allá de los árboles donde vive la mujer que hace llover y en cuyo cuerpo guarda el misterio de la lluvia.
La tomaremos de filo contra los rayos del sol, le quitaremos su vestido largo y airoso, la arrastraremos de espaldas hacia el río y ataremos a sus pies un manojo de hierbas, el segundo tallo del verano lento.
 
Lloverá cuando la mujer salpique el río con la sangre de su meñique.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario