sábado, 9 de octubre de 2021

Ángel González (España, 1925 - 2008)

 

 

Escribir un poema se parece a un orgasmo:
mancha la tinta tanto como el semen,
empreña también más, en ocasiones.
Tardes hay, sin embargo,
en las que manoseo las palabras,
muerdo sus senos y sus piernas ágiles,
les levanto las faldas con mis dedos,
las miro desde abajo,
les hago lo de siempre
y, pese a todo, ved:
no pasa nada.
 
Lo expresaba muy bien César Vallejo:
«Lo digo, y no me corro».
 
Pero él disimulaba.
 
 
 
 
(Fuente: Martín Zúñiga Chávez)

 

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