miércoles, 19 de agosto de 2020

Mariel Maita (Tierra del Fuego, Argentina)



SOBRAS

                    Cualquier animal de pezuña 
                          partida, hendida en mitades y 
                          que rumia, sí lo podréis comer.
                          Levítico, 11, Antiguo Testamento
 

Arden los humedales
oxímoron absurdo

espero
con la paciencia del fuego
cuando lo devora todo

el fin

somos la fábrica del dolor

9 mil años atrás
en Turquía
una piara de cerdos
curiosos ingenuos hambrientos
se acercó a los hombres
a alimentarse
de sus sobras

Domesticados
fueron más tarde
ellos
el alimento.

Los cerdos soñaron
(sí, los cerdos sueñan)
aire
en lugar de jaulas
mariposas en los rabos
en lugar de amputación
claridad
en lugar
de encierro.

Aquel día
en la estepa árida
el animal
ignoró
el camino hacia la muerte
al que llevaría
a su especie

al cerdo

le pasó lo mismo.  





(Fuente: Emma Gunst)

No hay comentarios:

Publicar un comentario