miércoles, 19 de agosto de 2020

Laura Giordiani (Argentina, 1964)



 El barro que tiembla



Rastrear lo que resistió a la crecida, su podredumbre (o
que gracias al barro no pereció). Con esa materia
sobreviviente fabricar una figura que se nos parezca,
como quien desteje un abrigo viejo y teje otro con su lana,
eso que ellas hacían sin descanso para que lo que nos
rodeaba no se desvaneciera del todo.

Sus agujas siguen hilvanando algo entre el olvido y
nuestros huesos.

Ellas, guardianas de esas habitaciones a las que los
hombres no entran, abrigando a los recién nacidos y a los
recién muertos antes de que se enfríen del todo; ellas,
resucitando helechos después de la helada.

  ***



Escribir desenterrando a ciegas, el tacto no miente
con ese fulgor convaleciente llamado nostalgia:
tumba de la que el muerto se ha marchado hace
tiempo pero que sigue fosforesciendo en la frente
como esqueleto de potrillo cuando anochece.

Desenterrar con las manos y como única luz la de
sus ojos menta-arrancada-del-corazón, aquel verde
in-tacto.



[Nueve infinitivos para el regreso]
De Antes de desaparecer, 2014.





(Fuente: Poesía de El Toro de Barro)

No hay comentarios:

Publicar un comentario