viernes, 7 de agosto de 2020

Isaac Goldemberg (Perú, 1945)



Huayno zapateado de Chepén a Santiago de Chuco

 

Ay vidita quién pudiera perder toda memoria
De mí de ti de todos nosotros ellos
Quién pudiera ay hacer que los pronombres saltaran sobre su propia cascara
Que cruzada de piernas se abriese nuestra vida
Y entrara morado y seco doblando dúctiles campanas
El pene del olvido chichesco y choclo
Ay memoria tan virgen tú en tus encajes blancos cavando ardiente fosa
Al borde de la carne haces bailar injusta pala
Ay olvido sangre en retroceso imploras flojamentecuerda despacios adjetivos
Ay memoria tragaverbos y matapredicados
Habíame olvido cachero de los mudos
Cállate fría memoria de los sordos ¿No son ellos mancos
Cojos los que al fuego meten pies y manos y aullan lobos por nombrarlos?
El grito primero del olvido nombró al fuego
La memoria dio su primer soplo por borrarlo
Olvido pisa con taco fino nuestro cajón de muerto
Pañuelo en mano zapatea memoria nuestro clavo más flaco






Elegía por Hershel Gosovsky

 

Lo habrán visto corbatas bajo el brazo por todos
           los inviernos de la ciudad
le habrán preguntado cuánto vale
                                                        cuánto cuesta
           esta corbata de verano
           en los días que pasan
Y él Gosovsky caminando en vida del Jirón de la
Unión a La Colmena
las hubiera vendido al por mayor
                                                       puesto las hubiera
           a volar por todos los techos de la ciudad
           a bajo precio
           a plazos las hubiera puesto a calentar todos
           sus inviernos
a que abriesen kioskos llenos del sol en todas las
           suaves esquinas de Lima
En vida Gosovsky el de los ojos celestes habría
           llegado con el peso de sus pies
           hasta el prostíbulo del Jirón Huatica
habría iluminado callejones y aposentos con su
           leche erecta de circunciso
con sus manos habría llegado hasta el Banco
           Popular
hasta la ventanilla con sus manos incrustadas
           de monedas peruanas
con su cuerpo habría buscado alojamiento cada
           noche
cada madrugada abierto hubiera con su
           llave todos los hoteles de Lima
lo habrán visto morirse boca abajo
con sus pies
                       con sus manos
                                                  con su cuerpo todo



en Peruvian blues (2001), incluido en Entre rascacielos: Nueva York en nueve poetas (Casa de la cultura ecuatoriana Benjamín Carrión, Riobamba, 1999, ed. de Marie-Lise Gazarian-Gautier).
(Fuente:  Asamblea de palabras)

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