Las moscas
Se acepta el hambre y el frío, pero la insatisfacción es cuchillo que se clava uno mismo.
Un mundo pequeño y miserable, el deseo lo transforma en rica miel: ella nos incita y ella nos sacia, ella también nos entierra.
La hormiga
Mis manos: yo; la hilera que bulle en el tronco del árbol: yo; y los granos de trigo, y el de arena, y las hojas de parra...
Tenemos perfiles complejos que el ojo no ve ni la cabeza alcanza. Qué importa: ceguera y desazón también somos yo misma.
en Fábula (Aristas Martínez Ediciones, Badajoz, 2012)
(Fuente: Asamblea de palabras)
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