viernes, 21 de noviembre de 2025

Conceição Evaristo (Belo Horizonte, Minas Gerais, Brasil, 1946)

 

 

Puede ser una imagen de una o varias personas 

 

 

DEL FUEGO QUE EN MÍ ARDE

 

Sí, traigo el fuego,
el otro,
no uno que le agrade.
El que quema sí,
de llama voraz
que se quema la cerda de su pincel
a cenizas
y deseo el dibujo que me hace.
 
Sí, traigo el fuego,
el otro, el
que me hace,
y echando una sentencia dura
con mi escritura.
es este fuego,
el mío, que me quema
y la forma de mi cara
en la hoja dibujo
mi autorretrato.
 
 
 

MEGA LÁGRIMA

 

No,
el agua no debe correr
entre mis dedos,
me tomó las manos
y en el hueco de mis manos
cayó suficiente para mí.
Las lágrimas en los ojos secos,
con el tono medio sollozo
que cuentan todo luto.
 
Sin embargo, veo con un ojo,
mientras que el otro,
las puntas de las motas
y la visión que me queda
ciervo invisible
y veo las sombras inolvidables
de los que se han ido.
 
El corte de la lengua,
digo todo,
amasando el silencio
y el sonido se mueven ligeramente a través de
soltar el grito grito grito
y en contra de las conversaciones anteriores,
que en silencio,
mantuvo su voz y la manera
en la memoria de laberintos.
 
 
 
 

VOCES-MUJERES

 

La voz de mi bisabuela
se hizo eco de niño
en el bodegas del buque.
se hizo eco de los gritos
de la infancia perdida.
La voz de mi abuela
se hizo eco de la obediencia
a los blancos-dueños de todo.
La voz de mi madre
se hizo eco suavemente en la revuelta
en el fondo de las cocinas de otras personas
bajo las enaguas
ropas blancas sucias de
la polvorienta carretera
hacia el barrio.
Mi voz todavía
se hace eco de los versos perplejos
con rimas sangre
y
el hambre.
La voz de mi hija
recoge todas nuestras voces
recoge en sí
las voces silenciosas de semillero
que asfixia las gargantas.
La voz de mi hija
recoge en sí
el habla y actúa.
El ayer el hoy ahora.
En la voz de mi hija
será escuchado por resonancia
eco de la vida-libertad.
 
 
 
(Fuente: Henderson Espinosa) 

No hay comentarios:

Publicar un comentario