CARTAS A UN ÁRBOL 1
Puno, invierno de 1964.
Señor ausente.
Querido hermano.
Va un siglo de ausencia
ya casi nos hemos resignado a llorarte.
Ayer, nevó mucho,
tus pisadas se han borrado,
hoy, la mañana está densa y lejana.
(y mi niñez de tristeza)
Oro mucho por tu ausencia
y siento que noche a noche soy más viejo.
La muerte ha hecho jirones de mi primer
harapo de viento. (Tú sabes que los árboles
morimos de pie y con el último harapo puesto).
Solo la alborada con sus extraños pañuelos de fuego
vuelve a consolarme y a extraviar mi pena.
Pero anoche la de los ojos color tristeza
ha llorado abrazada a mi tronco
y ha vuelto a robar los pañuelos de alborada
y con tu fantasma a cuestas se ha marchado
a esa esquina de recuerdos,
en que debe deambular tu juventud.
Hasta que vuelvas
he de seguir orando, para que abandones
esa ciudad que te roba la vida.
Recuerda que eres el único ausente de los 12
que falta a la última cena.
.
Serapio Salinas Villasante fue un poeta peruano 
(Fuente: Grover González Gallardo Poesía)
No hay comentarios:
Publicar un comentario