
¿ME PODÉS DECIR QUÉ HAGO CON LA PIEL TAN SUBLEVADA?
¿Me podés decir qué hago con la piel tan sublevada?
¿Con este deseo que es casi un sacrilegio?
¿Con esta sed que me devora?
Quiero poner el corazón a salvo
en algún sitio que no te pertenezca.
Pero lo has invadido todo.
Ya ves, es tarde.
Demasiado tarde
para los cuidados y las advertencias.
Mi corazón es un caballo desbocado.
Solo sabe reclamarte.
Quiero poner el corazón a salvo,
irremediablemente es tarde.
Ya está borracho de tu sangre.
Tarde para defenderse.
Mi corazón solo sabe pedir
que no te vayas demasiado lejos.
Mis ojos ya están envenenados de tus ojos.
Es tarde para toda precaución.
Para toda vuelta a la cordura.
(Fuente: Gperegino Navarro Irízar)
No hay comentarios:
Publicar un comentario