viernes, 14 de noviembre de 2025

Elder Silva Rivero (Salto, Uruguay, 1955 - Montevideo, 2019)

 

 

 

 Puede ser una imagen en blanco y negro de una o varias personas, barba y anteojos

 

 

Perdidos en la noche

 

Los cowboys marchan al exilio
viajan a la Florida sin maletas
y sin un centavo
 
(olvidarán a búfalos caballos que galopaban
o galoparon
                  o galopan todavía
a infames que acechan desde el invierno.)
y mientras el autobús cruza los metros
del celuloide que le queda
ven morir a seres miserables
sin gastar una bala.
 
 
 

A la cajera del Oxford 

 
La muchacha que está detrás de la
registradora
   piensa en cosméticos
no en el ticket que acaba de marcar
y marcar
   sino en la línea
                       (de spleen o de cansancio)
que seguirá el cosmético en su rostro.
Los cortos dedos
   olvidan las últimas
cifras marcadas en la registradora
miden
   se inclinan ante el murmullo obligatorio
detienen otro aliento
   (de intimidad
                                 o espejos)
La muchacha responde al grito de:
“Cierra el seis”
   con rápidos tecleos
en la máquina
   pero piensa en trazos del aire
en la mecánica del rímel
                                       y del desamparo.
 
 
 

Apuntes para un Western

 

Tal vez usted no entienda esto que escribo,
padre. El capitalismo es hostil a todo y a
cualquier entendimiento entre el campo y
la ciudad.
Pero debe saber que no pretendo eludir
el problema. Busco palabras que sean fieles en
el trávelin:
el sombrero alón,
las botas
las espuelas hundiéndose en el barro
antes de montar.
O cuando se aleja del
caserío envuelto en el poncho de bayeta
y los gurises
-nosotros y los extras-
diciéndole “hasta luego, hasta luego”.
Entonces
Nada sabíamos acerca de bandidos
ni de balaceras. Apenas de densos polvazales
ya instalados en la sangre infantil,
y aquella
tarde en que usted ensilló de nuevo
después de la convalecencia
y salió hacia los cerros al galope.
Subiendo
y bajando por los pedregales
como por la
orilla del celuloide
en “Ringo cabalga de nuevo”.

 

(Fuente: Henderson Espinosa) 

No hay comentarios:

Publicar un comentario