𝐃𝐞 𝐥𝐚 𝐧𝐞𝐜𝐞𝐬𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐩𝐨𝐞𝐦𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐚𝐦𝐨𝐫
Hoy más que nunca se necesitan poemas de amor.
Un poema de amor es la máxima modalidad
de la soberanía nadal.
Un poema de amor es como iluminar el desierto.
El desierto es el futuro expresado en ausencia actual.
Casi nada diferencia a un mal poema de amor de uno bueno.
Prueba de que la ubicuidad del vacío es constante e infusa.
[Aquí la metáfora encontró un vacío donde insertarse.
Porque todo poema —dice el profesor de literatura— nada es
sin una metáfora.]
Y el amor es esa ola soberbia brillante que a cada rato se levanta para luego diluirse en el océano perpetuo de la nada.
Y el no ser es un gusano de seda vacío succionado
por una mantis verde de envidia...
Pero el hombre casi siempre se equivoca en el amor
(y en la vida...)
¡Ah, pero cómo no era esto lo que quería decir!
--A pesar de todo, yo te leo, Philipp Maïnlander, luego
de más de un siglo y aún más abrumado que tú, yo te leo.
¡Y eso también es amor!
(Fuente: Lab De Poesía)
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