AL FUEGO
Al fuego
Fuego,
querido amigo de la sombra,
mi compañero,
que ardes y te apagas
y vuelves a
arder gracias a mi mano,
desesperado
que consumirías
el mundo y
aquí a solas te consumes
a ti mismo, en
ti mismo acurrucado
como la
pordiosera que en el alba
prende la
hoguera de cada jornada
y se da en
pasto de su brasa lenta.
Hijo del
rayo, ahora hijo del hombre,
gato rojo,
hay que darte de comer.
Vuélvete
tigre, sal, crece, devora
todo si
tanta gana tienes, haznos
ceniza, por
su fuego solitario
sea mordido
cada cual, y sea
vuelto
bello, sea vuelto llamarada,
retorne al gran incendio original.
[Versión de Pablo Anadón,
Córdoba,
17-IX-12]
*
Al fuoco
Fuoco,
compagno, caro amico dell’ombra,
ardi e ti
spegni e grazie a me riprendi,
te disperato
che bruceresti il mondo
e qui da
solo bruci te stesso, in te
raccolto
come la derelitta all’alba
quando
accende la pira di ogni giorno
e si dà in
pasto sulla brace lenta.
Figlio del
lampo ora sei figlio dell’uomo,
bisogna
alimentarti, gatto rosso.
Diventa
tigre, esci, cresci, divora
tutto se hai
tanta voglia, facci ceneri,
che ognuno
dal suo fuoco solitario
sia morso e
fatto bello, fatto fiamma,
si congiunga
all’incendio originale.
[De J. Rodolfo Wilcock,
Poesie, Adelphi, Milán, 1980]
(Fuente: El trabajo de las horas)

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