domingo, 20 de julio de 2025

Juan Mares (Colombia, 1951)

 

Árbol de la centuria -Memoria del tiempo-

 

IX

Palabras fluyentes del libro de la tierra.

Árbol de la centuria, testimonio del bosque

del más antiguo grito de la tierra.

Conocí pájaros que el sonido de su vuelo

es como un átomo del trueno.

Atrapé un pájaro con el sol

y la luna adornando su plumaje

luego de verle pavonearse en una playa

del afluente surtidor del hábitat de peces mazorca

y otro nombre sonoro pez guabina;

como acontecimiento milagroso del agua.

Soltaré este pájaro de pico de fuego,

soltaré este pájaro de alas transparentes

y garras enmohecidas por el tiempo.

Soltaré este pájaro subconsciente

¡Y ahí va! ¡Volando en el vacío!

 

XVI

Palabras fluyentes del libro de la tierra.

Árbol de la centuria, testimonio del bosque

del más antiguo grito de la tierra.

El idioma del bosque sigue enumerando

su memoria vegetal en la espesura

dice del gaspadillo, del choibá

y del gürre como hierros vegetales.

Dicel del árbol vaca, de los bejucos acueductos.

Dice las hierbas, los arbustos

y los árboles medicinales,

del caraño para sacar el pasmo

de los chuzones en las plantas de los pies

de los hombres del campo entre la maraña de la selva

y del yarumo como árbol de fuego.

 

XV

Palabras fluyentes del libro de la tierra.

Árbol de la centuria, testimonio del bosque

del más antiguo grito de la tierra.

Sus hojas dispersas en el suelo haciendo el humus,

grita en sus hojas el árbol de los abecedarios

de los números y de los signos matemáticos.

Habla de los bosques de pino, de los cipreses

Y de los chopos más allá de los equinoccios.

El árbol de la centuria empieza a innovar

su vestidura de lentejuelas descoloridas.

El ave del árbol de la centuria glosa rumores de viento

con el vibratorio tic de sus alas

como un preludio del vuelo.

 

XVIII

Palabras fluyentes del libro de la tierra.

Árbol de la centuria, testimonio del bosque

del más antiguo grito de la tierra.

Agua naciente de las vertientes

raíces del árbol de la centuria.

Allí la señal de la sal oxigenada de vientos solares

que han batido el corazón de las aguas;

allí donde los hombres

transpiran la sal de las aguas internas

que circula por sus corazones gravitacionales;

sal de las rocas cubiertas

por las raíces del árbol de la centuria.

 

XX

Palabras fluyentes del libro de la tierra.

Árbol de la centuria, testimonio del bosque

del más antiguo grito de la tierra.

El árbol de la centuria

ha vivido cada una de las vicisitudes del tiempo:

los colmillos y garras del perro

entre sus combas para atrapar la caza,

las arañadas del oso y de la pantera,

el taladro del pájaro carpintero,

el machetazo del cazador y la herida del hachero.

En sus combas acunó a la danta en su reposo,

a la gallineta viajera en pos

de sus musarañas alimenticias.

-Pródigo ha sido el árbol de la centuria-.

 

XXXI

Palabras fluyentes del libro de la tierra.

Árbol de la centuria, testimonio del bosque

del más antiguo grito de la tierra.

Tierras del Darién donde Abibe besa el golfo

ámbito de las nutrias que el katío le dio su nombre

hasta llegar al nudo de Paramillo donde anidan las nubes de donde se descuelgan hacia las vegas de Urabá.

Allí donde los cantos primigenios de los pájaros y del hombre

de la danta, del manatí, del oso congo

y del oso de cola e´ caballo donde el manao y el saíno

quebrantaban las castañas del choibá.

Tierra de antá, de la raicilla y de la balata.

De los totumos y del cacao.

Tierra prodigiosa donde florecieron

los árboles gigantes y centenarios.

Memoria de los círculos del tiempo.

 

XLVII

Palabras fluyentes del libro de la tierra.

Árbol de la centuria, testimonio del bosque

del más antiguo grito de la tierra.

Vigor de origen sustancial brotando de la tierra,

alimento primario del oso congo y de la danta.

Blancura brillante de tus corozos de antá,

palma de la tagua para los bohíos ancestrales

de las riveras de los ríos que nutren el golfo del Darien

fuente originaria de una economía atractiva,

solución para combatir el plástico en los mares.

Taguales silvestres de economías extractivas

de colones que arrastraron sus penurias

hasta domar los infortunios.

 

L

Palabras fluyentes del libro de la tierra.

Árbol de la centuria, testimonio del bosque

del más antiguo grito de la tierra.

A la fronda del guayabo gira un universo:

flores que sonríen en las mañanas,

sonrisas de gotas de agua brillando al sol,

aletean las abejas y allí el colibrí

vibración entre sus hojas.

Medran el grillo y el pájaro buscador.

¡Cómo ríe el fruto maduro lleno de picotazos!

Allí la garza en su pausa o el ave necrófaga

de círculos y espirales de milenarios vuelos,

la lagartija que salta y el grajo usurpador,

la oruga crisálida y la mariposa.

Bajo su sombra incluyente me columpio;

sus frutos en el suelo y llega el buey,

y llegan el asno y las hormigas.

¡Convocante y gran amigo es el guayabo!

 

 

Árbol de la centuria. La Estrella (Ant.) Manchas de Jaguar Editores. 2024. Págs. 20, 25, 27, 29, 31, 42, 59, 63.

 

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