[Cerca a la estación de los trenes,]
Cerca a la estación de los trenes,
sobre la plazoleta,
el olor a semen y a sueño de un cuarto
de hotel.
Veinte pasos abajo está el arbusto que nimba un halo de luz y niebla.
Ella es ahora
solo
este rostro que flota en mi soledad
y un poco de memoria, en las palmas,
de la redondez de sus hombros.
Ahora cuando la concubina del ladrón, sola en la noche, lo aguarda
y el hastío reúne a los hombres en las tabernas.
La moneda lanzada contra el muro se deshizo en polvo.
Contra el muro donde heladas mujeres muerden la sombra con sus dientes de cuarzo.
Queda la soledad trasvasada en el beso
y, cerca a la estación de los trenes,
sobre la plazoleta,
este cuarto de hotel
y su olor a semen y a sueño.
.
No hay comentarios:
Publicar un comentario