Lentamnte
El VW Dasher no pasa las 45 millas por hora.
Adelantarnos dos veces tiene la nitidez del logro.
adelantarnos dos veces –
no hay otras. Por otra parte nos detenemos a menudo. Patricia y yo, según nuestro (buen) humor. Lanzado, el Dasher se adelanta a
un tractor primero, ruedas de tierra
desaparecidas en el retrovisor,
luego a un camión con volquete cargado en la subida en curva –
éste nos supera por cierto sin problema con el impulso de la bajada que sigue.
Sensación de indefinición en el volante, con el Dasher
una vez en marcha:
veo la ruta por un agujero en el piso, es un poco no ser completamente extranjero, ceñirse a ese camino, a éste,
a las colinas hasta en su grano –
se diría que se las ve en movimiento.
Sin toquetear la radio, estoy todo el día en frecuencia.
Seguimos la ruta llamada “es muy posible equivocarse de itinerario”.
No llueve. El termómetro es la libertad.
El auto resplandece
de cromos. El calor salpica sus gotas de sol sobre el parabrisas. A derecha y a izquierda, acodados en sus vehículos
pasan los automóviles que pasan
que nos dejan disminuyendo la velocidad.
Nosotros, resplandecientes, automóviles, vamos en Dasher
Circulando, atraídos, por la corriente de las ciudades en libertad de vestir.
Lentamente nuestros brazos cuelgan en el exterior; sobre la piel, el color que toma su tiempo.
Traducciónde de Jorge Fondebrider,
LENTEMENT
La
VW Dasher ne dépasse pas le 45 miles l'heure. // Deux dépassements ont
la netteté de l'exploit, / deux dépassements / il n'y en a pas d'autres.
D'ailleurs nous nous arrêtons Lent, Patricia et moi, selon notre
(bonne) humeur. Lancée, la Dashet dépasse / un tracteur tout d'abord,
roues de terre / disparues dans le rétroviseur, / puis un camion benne
chargé dans la montée en courbe — / celui-ci nous double certes sans
peine la faveur de la descente en suivant. // Sensation d'indéfini au
volant, une fois / la Dasher en marche : / je vois la route par un trou
du plancher, c'est un peu ne pas être totalement étranger, épouser ce
chemin-ci, celui-là, / des collines jusque dans leur grain — / on dirait
les voir en mouvement. / Sans tripoter la radio, je suis tout le jour
en fréquence. / Nous suivons la route dite « est-il bien possible de se
trompet d'itinéraire ». // Il ne pleut pas. Le thermomètre est liberté. /
La voiture rayonne / de chromes. La chaleur éclabousse de ces gouttes
de soleil le pare-brise. droite et gauche, accoudés leurs véhicules /
filent des passants automobiles / qui nous quittent en ralentissant. /
Nous, rayonnants, automobiles, nous allons en Dasher / circulant,
aimantés, par le courant des villes en vêtement. // Lentement nos bras
couleur l'extérieur pendents, sur la qui prend son temps.
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Foto: Marché de la Poésie
(Fuente: Otra Iglesia Es Imposible)

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