UN POEMA DE LA POESÍA ACABÓ CON NOSOTRAS
La cazadora
Puse la planta de mis pies sobre la piedra fría,
fue un gran alivio después de correr
por la tierra cálida del exterior,
pero la penumbra de la cueva me cayó
como un golpe en la nuca.
Perdí a la toruca hace rato,
pero la volveré a encontrar,
está cerca,
puedo sentirla palpitar en el viento.
Mientras tanto unos roedores no estarían mal,
puedo escucharlos tramar en lo oscuro.
El aire saturado hace que me dé
un retorcijón en el estómago.
Si me detengo tendré calambres pronto,
pero qué importa.
Hace tiempo tengo la necesidad de ver a mi madre
y cazar con ella,
quizá vuelva al origen muy pronto,
me deje arrastrar por el viento de la costa,
el olor del pescado,
la humedad del mar.
Miro arriba, a los lados,
mi respiración no me deja pensar,
hago demasiado ruido.
Hace tiempo sueño que muero,
quizás este sea el lugar.
A veces desaparecemos
y solo nos vemos de costado,
a veces,
en los sueños de la madre.
Greta Montero Barra
La poesía acabó con nosotras
Ediciones Liliputienses
(Fuente: Papeles de Pablo Müller)

No hay comentarios:
Publicar un comentario