Esponjas
Mientras baño a mamá, tras levantarla
de su silla de ruedas y ponerla
en su asiento de baño, mientras froto
la esponja por su cuerpo y se me impone
la visión de sus pechos, empujados
hacia abajo por pesas fantasmales,
como si en las rodillas un imán
los atrajera; mientras miro el globo
desinflado y rugoso de su vientre,
la cicatriz de la cesárea sobre
su mata gris y negra, rala; mientras
el agua me salpica hasta mojarme
todas las mangas; mientras le enjabono
la espalda y ella, fiel a su versión
estoica del pudor, salta de un tema
circunstancial a otro, como quien
gira el dial de la radio, oigo la voz
en mi cabeza de un documental
sobre esponjas marinas que relata
que un fragmento de esponja, al separarse
del cuerpo principal por la corriente
o la acción de las olas, cuando halla
un sustrato adecuado, en unos días
forma una nueva esponja, más pequeña
pero perfectamente funcional.
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg
No hay comentarios:
Publicar un comentario