miércoles, 12 de noviembre de 2025

Juan Ojeda .(Chimbote, Áncash, Perú, 27 de marzo de 1944 - Lima, 11 de noviembre de 1974)

 

 

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SWEDENBORG 

 


𝘛𝘪𝘮𝘦 𝘩𝘦𝘭𝘥 𝘮𝘦 𝘨𝘳𝘦𝘦𝘯 𝘢𝘯𝘥 𝘥𝘺𝘪𝘯𝘨
Dylan Thomas 
 
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¿Qué sentido, qué camino, qué inconstantes brillos
destellan en el vano ejercicio de los tratos humanos?
 
(Oprimirás con esos ojos labrados en la oscuridad —allí no hay interior ni exterior: sólo
muerte y origen— el horrendo manantial donde toda pureza se consagra.
 
Verás aún lo imprevisible en las úlceras de la hogaza.) ¿Qué conoceremos más tarde, qué conoceremos,
 
cuando de estos refugios se abra el miedo? ¿Qué renuncias,
horadadas las mermas de infortunio, que renuncias?
 
¡Qué hondo lo erróneo o las prisiones de la luz! Cesa un murmullo de aguas, y negra es la incierta tierra,
y has debido ocultar el rencor de tanto sueño hurgado,
habitar, ajeno, una sabiduría que es cepo y fracaso. Salir, huir, untar el mundo con el mundo mismo.
 
Y ya no podremos abandonar de la mente lo mirado. ¡Oh!
 
Huir, salir, durar
en las vertiginosas moradas del acto. ¿No descendemos, consumándonos, entre improbables aguas?
 
Hay, en verdad, un terror que arrebataría lo humano:
aridez del temor de haberlo contemplado todo,
de haber y no haber rasgado el tiempo (cuando había
tiempo) y éramos conforme al don de estar muriendo siempre,
formas que abrevaban su luz en una luz más intima
Nada poseemos fuera de lo erróneo.
 
Mira:
quebradizos presagios,
tan innobles y torpes como la dolorosa herrumbre
que el invierno oculta entre las piedras pardas.
 
Nos refugiamos en lo incomunicable,
y mientras rueda el día inerte
intentamos comprendernos, confundiendo el espíritu
con el olor muerto de unas sobras resecas. No podemos regresar sin detenemos. Y no hay seguridad sino esta obcecada pesadilla
que enterrará en el mundo nuestra fugacidad vacía.
 
Y todo allí será crujiente abismo,
sentirás estremecerse aullantes esferas rígidas:
 
Impenetrable río tiempo inmóvil pavoroso rostro de lo hueco. Lava, lava las pústulas del espíritu. No abandones el trato de lo pétreo, pero lava, lava estas sombras mientras se acerca la gran noche.
 
Recoge estos sentidos demasiado poderosos, trízalos.
 
Detesta los imperdonables cuerpos celestes,
y el curso de las estaciones te sea aborrecible. Oh, y hemos vivido entre objetos como grandes llagas
 
por donde la realidad se precipitaba abominablemente,
o gobernando a veces una insidiosa mueca
soportamos el hedor de la noche,
 
y tratamos vanamente
de retener el mundo en una duración quieta.
 
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De: "𝘈𝘳𝘵𝘦 𝘥𝘦 𝘯𝘢𝘷𝘦𝘨𝘢𝘳"
Juan Ruperto Ojeda Ojeda fue un poeta peruano 🇵🇪
 
(Fuente: Grover González Gallardo Poesía) 

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