Fumo
un cigarro
en este pacífico
Paroldo.
Un par de lobos
merodean
y olfatean el aire goloso
de los pollos
que se cuecen
en las ollas de María Giuliano.
Cautelosos y aventurados
se relamen
la gloria del brodo
que exalta el apetito.
No escampa
y los antiguos molinos harineros
se van ahuecando
como la ropa de un tísico.
Piamonte campesino
del agua hereditaria.
tus rayos alborozados
bajan y ciegan
lo profundo
de este desierto
que se acuña
contra la cordillera.
- Inédito -
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