martes, 21 de octubre de 2025

Miguel Gaya (Buenos Aires, 1953)

 

 

Hay gente que toma debida nota de cosas.
Toma notas en cuadernos, en su memoria,
lo escribe con cincel para la posteridad,
cuando ya no se acuerde dónde estaba
al decidir
tomar cuenta de cuánto.
 
Cuánto dejamos atrás, cuánto
se nos cae de los bolsillos al andar,
del alma y del recuerdo
y adiós ya no te he visto.
 
Pero hay de nosotros que se agachan a recoger lo que dejaron
por el camino, por las sombras del olvido,
por los pájaros que comieron las migas
de aquello que apreciaban
esparcido en el ocaso.
 
Y cuando llegue el ocaso, que todo llega,
aquello que anotamos es lo que al fin anotamos
en el aire
y por el aire se fue,
sin asidero alguno,
como las hebras de nuestro corazón
al entregarse al fuego
de la mañana,
a la fiesta del tiempo devorándose. 
 
No me recuerdes, amor, no te lamentes
de lo que has de olvidar
sino de aquello
que jamás será olvidado
porque no ha sucedido. 
 
- inédito

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario