
AQUELLA MAÑANA DE LLUVIA
Aquella mañana de lluvia cuando partí
todavía sentía el temblor de tu cuerpo contra mi pecho
todavía
no estaba muerto mi corazón para el amor
aquella mañana de lluvia
en que me oprimía el recuerdo de tus párpados
las manos protegiendo los ojos del viento
tú hubieras visto
mientras se disponía el equipaje
cómo apretaba los dientes contra mis labios
para impedirles llamarte a gritos
o en un quejido exhalar tu nombre
afuera tiritaban todos y sólo faltaba
la señal para partir
te hubiera hecho daño tanto frío
LA GRACIA
Un día te diré
cómo te busqué en turbios días de exilio
y fuiste más que el eco de mi voz en la noche
y te acercaste ciudad despierta
hospitalaria mano de fuego
en las noches más frías
bosque sangrante o río
de lava entre mis venas
y te acercaste fuente de olvido
boca sonriente y fresca
palabra virgen
promesa jamás dicha y por siempre cumplida
LA MIRADA
Como tú en mí
estoy en todo
cuanto refleja la luz de tus ojos
en la noche creciente
si supieras cómo ahora
estás en mí y en todo
cuanto miro y en la mirada
con que miro
y cómo perdido estoy en ti
cómo todo me es idéntico
Solsticio (2000)
Lima: Ediciones COPÉ, 2000, pp. 25, 34 y 35
(Fuente: Óscar Limache)
No hay comentarios:
Publicar un comentario