domingo, 15 de junio de 2025

Virgil Teodorescu (Cobadin, Constanza, Rumania, 15 junio 1909–Bucarest, 24 junio 1987)

 


 

SIN EDAD

 

Para entender la relación patética
de las palabras
y su manso final, su eterno emblema,
lo vacío y la vacuo, fosa y cielo
infinitos,
y su terrible movimiento impuesto
por ese gulf-stream que serpentea
entre grupos inertes esparcidos
tras de los vendavales, en el hielo, 
 
para volcar en nombres
trozos de largo cielo
que ningún cable pueda romper nunca: 
 
pájaro seas, de alas
múltiples y fecundas,
y seas el candor que se clavó en la escarcha
convirtiéndola en otro estruendo de olas.
Seas la clorofila
que se escapó de los invernaderos
arrasando la tumba tutelar y llorosa.
Y seas el cometa respirando
al horizonte, como cabellera,
y el cándido poder con que te roza.
Seas íntegro en todo
lo que hagas o deshagas. En el cansancio
consagrado a la vida, igual
que en la postrera blanca sangre.
Y en ti se fortalezca, cuando llegue la nieve,
la fluida melena de los mejores árboles. 
 
 
 
(Traducción: César Calvo, peruano)
En: César Calvo
Variaciones rumanas (2005)
Edición y presentación de Elio Vélez Marquina
Lima: Pontificia Universidad Católica del Perú, 2005, pp. 53-54
 

(Fuente: Óscar Limache) 

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