lunes, 9 de junio de 2025

Humberto Quino Márquez (La Paz, Bolivia, 6 de junio de 1950)

 

 



LA ESCRITURA ES EL ECO DE LA MALDICIÓN DE ESTAR VIVOS

 
                                                                  A Martín Adán
 
 
He habitado la destrucción y el éxtasis
Poesía que no dice nada
Poesía de piedra recóndita
Poesía de un hueso sobre otro hueso
Yo soy más que el olvido
Lo mío / Lo que desciende en gusano
Lo que desgarra y calla
Es este ser y estar
En ésta y en la otra vida.
 
 
 

JAIME SAENZ / ALEA IACTA EST 

 

De la altura de los muertos
Un perdido vaho baja hasta tu sombra
La transparencia de la tristeza
Yergue su aliento en la lluvia
Estamos frente a la esfinge
Desolados en el azul profundo
Origen y forma del olvido
La señal de una antigua melodía
Dónde el sabor de tu escondida imagen
Y el raro deseo de acariciar tu calavera
Y no saber nada de tu mutismo. 
 
Qué alma habrá sido invadida por tu alma
Qué visión invade mi melancolía
Quizás / Tu solitario hálito que es mi búsqueda
Tu júbilo que es el muro que amo. 
 
Para pensar en ti / En las grutas que habitas
En las tinieblas y el fuego
Hay que pensar
Que poesía y muerte son una misma cosa. 
 
 
 

CASA DE ÓSCAR CERRUTO 

 

Nada sabemos
Del caer de la noche
Cuando el cuerno del invierno
Resuena en tu garganta. 
 
Nada sabemos
De las murallas del olvido
Destino que borra la lluvia
Si el vejamen del morir todo lo iguala. 
 
Así alumbras este destierro
Esta copa de hastío
Ardua es la obra de la palabra
Y su sentencia está inscrita. 
 
Porque ahora sabemos
Morir es devorar la vida
Morir es la sangría de las palabras
Morir es morir en tu Morada. 
 
 
Crítica de la pasión pura (1993)
En: Summa poética (1978-2002)
La Paz: Plural Editores, 2002, pp. 103, 118 y 119
 

(Fuente: Grover González Gallardo Poesía) 

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