viernes, 6 de junio de 2025

Humberto Quino Marquez (La Paz, Bolivia, 6 junio 1950)

 


 

PARA UNA MITOLOGÍA DE LAS COSAS MENORES 

 

Como quien arruga una vieja camisa
&
Anda desnudo en los antiguos cinemas
La muerte
Camina con muletas
Por estos segundos de luz
Mientras
Acaricio tu cuerpo
De luciérnaga apagada
&
Tu rostro vuelve a encenderse
En la esfera del humo
&
Sabemos
Que ya es imposible reconocernos
En aquel gemido
Que nace en las veredas.
 
Delirio de un fauno en la avenida Buenos Aires a las 12 & 45 (1978)
En: Summa poética (1978-2002)
La Paz: Plural Editores, 2002, p. 20
 
 
 

YA PUEDES SUCIA PENA ENTRAR EN MI CUERPO 

 

Diez mil años
Por el sol calcinado
En esta loca urbe.
Con una faz de viejo
Me asfixio. 
 
 
 

A PROPÓSITO DE NUESTRO MAL / NATURAL REPOLLO 

 

Para que el pan
Sea un bocado común
Para que la blasfemia
Vaya en carroza
En fin
Para suprimir los golpes de estado
Hay que suprimir el estado.
 
 
 

ALLÍ DONDE UN GRANUJA LANZA SU VIRIL LAMENTO

 

Toda vida
Es un desatino
Un soplo errante.
La soledad es una piedra dura
Que se arroja al aire
Y estalla.
 
 
 

DEL MODO EN QUE SE ME OCURREN COSAS EN TAMBILLO

 

Aldea donde el hambre nos hallas solos
Con la cabeza terrestre/ Errabundos
Hay algo en mí / Que vive en tus raíces
Yo te miré en los cerros
En la paja brava
En mi abuelo José María.
Aquí estoy / Oculto para mí mismo
¿Me roerás la sombra
La aguja de la prehistoria?
Seres resplandecientes habitan sus casas de adobe
Piedra sin llama / Sueños desiertos
Fantasmas inválidos por el viento de la tarde
Ese resorte que nos asoma a la muerte.
 
 
El diablo predicador (1980)
En: Summa poética (1978-2002)
La Paz: Plural Editores, 2002, pp. 46, 47, 48 y 53
 

(Fuente: Óscar Limache) 

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