llega la noche
exordio de la sangre
sólo brilla sobre el mar
la muda fosforescencia de las noctilucas
los planetas bailan
por la quietud de su estrella
un hilo de plata se confunde entre el follaje de los árboles más altos
desde el camino
se puede apreciar un movimiento rápido
en la oscuridad
el desplazamiento de la Fiebre
como una repentina premonición
es Ella
que abandona a su última presa
recito lentamente mis versos mejores
y ella acaricia su pelo
como extrañando a alguien
Poema XI, panteo, Ed Libro de la talita dorada, 2009.
(Fuente: Ariel Montesinos)
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