El poema se esconde
y no nos dice nada, tiene
sus ojos ciegos, alargada
la barba. Baja y sube
escaleras sin que haya
ni más música que el eco
de ese niño que llora,
del ladrido de un perro
o del agua que brota
de un manantial eterno.
El poema se esconde.
Y el poeta lo ha visto.
-NONUDRA-
No hay comentarios:
Publicar un comentario