Como si fuese
el último día para arrepentirse
he cumplido al fin la sentencia
he matado ese pequeño cerdo
viste mi mano pequeña sujetar el cuchillo
la viste desmoronarse y crecer
olfateaste su temblor
empujar el metal hacia el bermellón
agitado de tu arteria
y errar
¿qué hubieses deseado, grasiento tótem del pantano?
nunca antes habías muerto
la bendición que tuviste para mi ya se gastó
y hoy
decides tu equilibrio
es tu voluntad cumplida que
treinta años tardó
como si hoy fuese
el último día para arrepentirse
cesó tu respirar adentro mío y cediste
a mi antigua e insostenible obsesión
fuiste útil, a veces, como el amor
perfecto suave
sereno y final
depositaste tu peso en mis brazos
soy tuyo ahora
¿me dejarás descansar bajo tu sombra?
te extrañaré costilla mía
redondo monstruo lenguaraz de los barriales
sabrán de vos mis infinitas verdades
te sostendré sin excusa hasta mi muerte
cada palabra que escriba
investirá
tu peso.
***
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