Desnuda
¿Qué clase de boludo sentiría que le arden las mejillas por la nieve? ¿Le pondría algún nombre a aquella sensación, la dotaría de pechos y de cara con sus rasgos, de brazos y de piernas descubiertas? ¿La llamaría mujer? (Sí que sería un boludo en ese caso). ¿Y al abrigo del frío la vería subírseles a la cabeza a las criaturas cuyas caras apuntan hacia el suelo? ¿Sería capaz de ver la compasión de sus ojos que miran hacia arriba o hacia abajo, conforme los caprichos del viento y de las mentes que tiritan de frío hasta que ella las toca? ¿Impávida, afligida? Les vengo a preguntar, les pregunto, vecinos, ¿qué clase de boludo sería éste? ¿Olvidarían sus ojos a su madre, a su esposa a causa de ella? ¿Se le congelaría el corazón como un hielo que nunca se derrite? ¿Y entonces qué? ¿Vería ante sus ojos algo más bello aún que una muchacha con el arte de Venus para posar desnuda suspendida en el aire? Cae la nieve y vos ahí esperando.
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg Dib
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