LLEGÓ EL PAN
Así anuncia Paulo su llegada a las siete menos cuarto
sin saber que sus palabras darán paso a
carbones arden y son repartidos entre los hombres,
sin pretender que sus palabras llenen de llanto a
los edificios que envejecen,
sin aspirar a levantar a los revolucionarios o parafrasear consignas
que resuciten a los muertos.
Llegó el pan
Así anuncia Paulo su llegada
Y es correcto que las fábricas llenas de infelices supuren de envidia
mientras un poema de Aurora construye cabezas de fósforo
en la memoria.
Bajan los pájaros sobre las ciudades para sugerir la libertad
de los poetas y poder besar a las niñas en menarquia.
Este día ha sido nominado por la insurgencia de las oficinas,
este día colapsa sus órganos como una luz en declive sobre
los cuerpos deshidratados de los que caminan a casa.
Este día ha sido anunciado ya desde el cigoto de la casualidad
en que se extendieron los mundos.
Llegó el pan
Y ese espacio sonoro recorre como urgencia la vitalidad
de esta tierra, de ello dependen las palabras pronunciadas
por los muchachos que aprenden y el entendimiento
de los vestigios de la noche lejana.
Ese tiempo sonoro estalla como urgencia entre los sometidos
por la guerra, suena la campana del hambre en los que nacieron
desprovistos de sacramentos, entre los hombres que trabajan
la harina para luego mirar los pájaros engordar en los parques
y las terrazas.
Es el día de las rondas inocentes de los púberes,
vengo a escuchar la mañana después de la furia de dios,
vengo a resucitar mi corazón con el galope de los autos
y el silbo de los muflones en las altas azoteas,
vengo a renacer entre las miradas de los violentos
y los tontos hijos de los violentos para recoger poemas
en los olivos y en las ventanas abiertas,
vengo a recoger los cigarrillos muertos de los vagabundos
y a untar mis manos en alcoholes de bolsillo,
vengo a escuchar las palabras del loco en las tarimas
públicas de la democracia,
es el día de las rondas inocentes donde se sueña que llega el pan
y nos llega el resplandor de las estrellas muertas.
(Fuente: Daniel Edgardo Petasne)
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